En mi presentación realizada en la última la última edición de expoelearning titulada “De las herramientas al Know How” y la ponencia “Cómo diseñar eficazmente contenidos formativos para e-learning” presentada en ESADE para el Grupo de Responsables de Formación de Entidades Financieras (GREF), me he centrado en analizar los factores que condicionan de forma directa e indirecta el éxito de un proyecto de formación con el uso de TIC.
Tal como comenté en la entrevista realizada para “Equipos y Talentos” para su especial sobre e-learning corporativo, es evidente que hoy hay un interés consolidado por integrar las redes sociales a las soluciones de formación. Pero, ¿qué criterios se ponen en juego a la hora de considerar las redes sociales en una solución de formación?
Intentando encontrar una respuesta para compartir a través de este blog me conecté con un especial de Red.es sobre “El poder de las redes sociales”, en el cual Eduard Punset entrevista a James Fowler, especialista en redes sociales de la Universidad de California.
Al reflexionar sobre los comentarios se Eduard y James, me di cuenta que es evidente que desde tiempos remotos estamos conectados por sistemas tangiles o no tangibles. La ruta de la seda vinculaba a personas que no tenía (o no podían) tener una representación mental de su conexión. Algo que las actuales redes sociales apoyadas en tecnologías, sí permiten un registro mental global.
Ahora bien, ¿cómo aprovechar los estudios de James y las reflexiones de Eduard en las soluciones de formación que me tocan diseñar? A continuación “algunas coordenadas” para el diseño de propuestas…
En primer lugar, el aumento exponencial a nivel usuario particular permite superar una primera barrera habitual en las soluciones de formación con uso de las TIC, el nivel de competencias TIC del participante.
Además, si planteamos el valor de un conocimiento socialmente construido, el uso de herramientas colaborativas potencia el uso de conceptos comunes entre un grupo de participantes. Pero ¿es ese mi objetivo o necesito que la persona se informe sobre un tema por obligaciones legales?
Un tercer factor es el criterio pedagógico que justifica la elección de una u otra herramienta. El uso de las redes sociales en un proyecto de formación no se limita a la incorporación de una herramienta tecnológica atractiva, ni a la gestión de un proyecto de implantación, sino que es un instrumento para alcanzar un objetivo pedagógico y por tanto, es recomendable preguntar a su proveedor al respecto.
Existen beneficios que se citan sin relacionar con el contexto de la formación o las características de los usuarios, ¿cuál crees que es el factor determinante para integrar una red social a una solución de formación?

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